El excesivo uso de productos químicos de síntesis (fitosanitarios, herbicidas y fertilizantes) en la agricultura es un problema medioambiental importante. El uso excesivo de estos productos da lugar a pérdidas de biodiversidad y contaminación de suelos y aguas. El uso de las técnicas reconocidas por el Reglamento (CE) 834/2007 sobre producción y etiquetado de productos ecológicos y por el Reglamento (CE) 889/2008 de aplicación del Reglamento (CE) 834/2007, reduce de forma importante los problemas descritos, además de ofrecer al consumidor un producto de características diferentes al convencional y de mayor valor añadido; no obstante, debido a que el consumidor no retribuye completamente las pérdidas que para el agricultor supone este sistema de explotación, es necesario completarlo con ayudas públicas.

Esta medida dará respuesta fundamentalmente a la necesidad identificada relativa a mejorar y ampliar el uso de técnicas de conservación de suelos.

Además, es necesario seguir incidiendo en el fomento de la producción ecológica (si bien en la Región el 10% de la SAU se encuentra inscrita ya en este régimen) y, especialmente en el caso de la ganadería, en el establecimiento de sistemas productivos extensivos y semi-extensivos que comprendan asimismo una adecuada regulación del uso de los pastos de utilidad pública, así como la mejora y el mantenimiento de las vías pecuarias (éstas a su vez podrían ofrecer otras alternativas económicas como las ligadas a fines turísticos o deportivos).

Las ayudas contempladas en esta medida, derivadas de los compromisos establecidos, están por encima de los requisitos básicos en materia de condicionalidad, pago para las prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, prácticas habituales, requisitos mínimos en materia de fertilizantes y fitosanitarios y otra legislación nacional o regional de cumplimiento obligatorio.

Contribución a los objetivos transversales
Los beneficios medioambientales más relevantes que se consiguen con la agricultura ecológica son los siguientes:

  • Recuperación y mantenimiento de la fertilidad de los suelos y su equilibrio natural.
  • Conservar la diversidad biológica.
  • Contribución a paliar el cambio climático, al reducir los gases con efecto invernadero.
  • Reducción de la contaminación del aire, cauces de aguas y suelos.
  • Por lo tanto la medida mejora la conservación de la biodiversidad y del medio ambiente, y contribuye a la atenuación del cambio climático.

Contribución esperada
Restaurar, preservar y mejorar los ecosistemas dependientes de la agricultura y silvicultura:

  • Restaurar, preservar y mejorar la biodiversidad, (incluido en las zonas Natural 2000 y en las zonas con limitaciones naturales u otras limitaciones específicas), los sistemas agrarios de algo valor natural, así como el estado de los paisajes europeos.
  • Mejorar la gestión del agua, incluyendo la gestión de los fertilizantes y de los plaguicidas.
  • Prevenir la erosión de los suelos y mejorar la gestión de los mismos.

Beneficio ambiental esperado
De la implementación de esta medida se espera que se produzcan determinados beneficios de carácter ambiental. En particular:

  • Aumento de la biodiversidad.
  • Reducción de la contaminación por productos fitosanitarios y abonos minerales.
  • Mejora en la conservación del suelo y reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero.

El alcance de la medida se extiende a las siguientes submedidas:


 

 

 

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