En esta nueva programación 2014-2020 la innovación es una prioridad transversal para la política de desarrollo rural y uno de los objetivos fundamentales del Horizonte 2020. Los grupos operativos enmarcados dentro de la Asociación Europea de Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas (en adelante AEI), son un nuevo instrumento cuyo objetivo es acelerar la innovación en el sector agrario, así como su divulgación y diseminación en el territorio, a través de proyectos concretos, con el fin de adaptar la oferta científica a la demanda sectorial y favorecer la resolución de problemas concretos o el aprovechamiento de oportunidades que contribuyan a aumentar la competitividad y a mejorar las condiciones de vida del medio rural. Así, la Comisión Europea estipula, a través del artículo 8.1. (c) (v) del Reglamento (UE) nº 1305/2013, que la AEI deberá integrarse en los programas de desarrollo rural.

La Región de Murcia considera que su agricultura debe dar un paso más en cuanto al tipo de proyectos de colaboración contemplados en la programación anterior, con una orientación más intensa hacia la innovación. Esto es, mediante el establecimiento de una mejor conexión entre la investigación y la agricultura en la práctica, tal como establece el Reglamento FEADER. A pesar de contar en la Región con una de las agriculturas más dinámicas y exportadoras de toda Europa, existen numerosos retos y oportunidades sobre las que se debe actuar en el futuro inmediato, pero con una visión a más a largo plazo. Tal es el caso de la incentivación de acciones de innovación, estableciéndose bases para una colaboración permanente entre los centros de investigación y tecnológicos con el tejido productor primario, la industria agroalimentaria y de tecnologías auxiliares, y otros agentes de interés.

La importancia de fomentar acciones de innovación en el sector agrario en el seno de este programa, es coherente con la Estrategia de especialización inteligente de la Región de Murcia (RIS3), en la que se destaca como actividad prioritaria la Cadena Agroalimentaria.

Además, se enumeran en la misma una serie de interrelaciones con otras áreas tales como Medio Ambiente y Ciclo del Agua, Logística y Transporte, o el suministro de residuos agro-ganaderos para Energía o de bio-productos para Salud, Biomedicina y Bienestar. Así mismo, los retos sociales incluidos en el programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea “Seguridad alimentaria, agricultura y silvicultura sostenibles, investigación marina, marítima y fluvial, y bio-economía” y “Acción por el clima, medio ambiente, eficiencia de recursos y materias primas” son coincidentes con las prioridades marcadas en el Reglamento FEADER. Esta coincidencia aporta una clara orientación en cuanto al tipo de áreas que los proyectos de esta medida pretenden abarcar.

La submedida 16.1 dará respuesta fundamentalmente a la necesidad de fomentar la innovación en las zonas rurales, en especial de modo colaborativo entre sectores públicos y privados:

• Mediante el establecimiento de proyectos enfocados a la resolución de problemas existentes en el sector agrario,
• Mediante la aplicación de técnicas, procesos, productos, etc. con un carácter innovador.

Los proyectos serán llevados a cabo mediante la colaboración de diferentes agentes implicados constituidos como grupo operativo. Los resultados innovadores serán ampliamente difundidos con el fin de facilitar su impacto en zonas o casos con problemáticas similares.

Estas actuaciones conllevarán en sí mismas un proceso formativo en los agentes implicados, y posteriormente generarán nuevas necesidades de formación; determinadas innovaciones pueden ofrecer soluciones a explotaciones poco productivas y en general aumentar el potencial tecnológico de las empresas del sector, así como contribuir a la incorporación de jóvenes; la calidad de los productos se ve mejorada por innovaciones que van desde la mejora genética a la aplicación de procesos industriales; la conciliación con el medio ambiente y la explotación racional de los recursos naturales (en especial agua y suelo) se refuerza mediante innovaciones de carácter no sólo tecnológico, sino también organizativo y de gestión; los retos del cambio climático son especialmente conspicuos en nuestra región, y solo se pueden abordar aportando innovaciones.

Así mismo, el mercado de la biomasa en la Región se encuentra en un estado de desarrollo incipiente y de escasa entidad. Por ello, actualmente, no existe en la Región ninguna asociación o conjunto de empresas dedicadas especialmente al aprovechamiento de biomasa o bioenergía. La creación de una entidad de esta naturaleza mediante la submedida 16.6 sería fundamental para poner en marcha e impulsar un mercado de la biomasa en la Región y poder así cumplir con las prioridades del desarrollo rural.

El alcance de la medida se extiende a las siguientes submedidas:

 

 

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