Las ayudas agroambientales y climáticas se dirigirán fundamentalmente a las siguientes prioridades de desarrollo rural:

  • Restaurar, preservar y mejorar los ecosistemas relacionados con la agricultura y la silvicultura, haciendo especial hincapié en:
    • Restaurar, preservar y mejorar la biodiversidad (incluido en las zonas Natura 2000 y en las zonas con limitaciones naturales los sistemas agrarios de alto valor natural y los paisajes europeos.
    • Mejorar la gestión del agua, incluyendo la gestión de los fertilizantes y de los plaguicidas;
    • Prevenir la erosión de los suelos y mejorar la gestión de los mismos.
       
  • Promover la eficiencia de los recursos y alentar el paso a una economía hipocarbónica y capaz de adaptarse al cambio climático en el sector agrario, alimentario y forestal, haciendo especial hincapié en:
    • Lograr un uso más eficiente del agua en la agricultura;
    • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de amoníaco procedentes de la agricultura
    • Fomentar la conservación y captura de carbono en los sectores agrícola y forestal.

De forma general, los diferentes tipos de actuaciones incluidos en la submedida de agroambiente y clima contribuyen a la conservación y mejora de la biodiversidad y del medio ambiente. Esto se consigue a través de los compromisos a los que se acoge el beneficiario de la medida, algunos de los cuales además mejoran el manejo del suelo y por tanto, su capacidad para retener carbono, por lo que esta medida contribuye a la mitigación del cambio climático.

Actuaciones concretas que mejoran el medio ambiente son la protección de las aves esteparias con el consiguiente mantenimiento de la biodiversidad de la avifauna o la protección del paisaje en las áreas Red Natura 2000.

De forma específica, algunos tipos de actuación contribuyen a otros objetivos transversales. Por ejemplo, la lucha biotecnológica introduce técnicas innovadoras en la lucha contra plagas, por lo que fomenta la innovación, y la reducción de la utilización de insecticidas químicos de síntesis en su aplicación en los cultivos, contribuye a disminuir los efectos perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana.

Las ayudas contempladas en esta medida, derivadas de los compromisos establecidos, están por encima de los requisitos básicos en materia de condicionalidad, pago para las prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, prácticas habituales, requisitos mínimos en materia de fertilizantes y fitosanitarios y otra legislación nacional o regional de cumplimiento obligatorio.

El alcance de la medida se extiende a las siguientes submedidas y tipos de operación:


 

 

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